Usar ropa ligera y tomar mucha agua por polvo del Sahara

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Santo Domingo.-El Ministerio de Salud exhortó a la población a no alarmarse ante los tantos comentarios por el polvo del Sahara, que se esparce dos veces al año en el país.

El director de Gestión de Salud de la Población del Ministerio, José Manuel Puello explicó que  el fenómeno, que se presenta regularmente para los meses de más calor, formando una  atmósfera seca, mejorará las condiciones de lluvias de estos últimos días.

“Esta nube de polvo no permite que se concentren las gotas de lluvias, lo que hará disminuir las lluvias en las  próximas horas”.

Puntualizó que las  personas  que sufren  de alguna condición especial, como por ejemplo las asmáticas, que pueden exacerbar algunas crisis, son las más propensas a tener alergias respiratorias. Las partículas contenidas en el polvo debido y el calor seco también pueden provocar irritación momentánea y temporal en los ojos.

En tanto, la  directora general de Epidemiología,  Raquel  Pimentel, resaltó que la situación  no  requiere de medidas extraordinarias de salud,

“Esta nube de polvo que, en su arrastre puede traer sustancias químicas y microorganismo  igual  como el polvo que manejamos en el medio ambiente ordinario, puede  resultar irritante. El mismo  polvo,  aun esté  libre  de microorganismos, puede resultar irritador y afectar las  vías respiratorias y la mucosa nasal”, puntualizó.

El Ministerio de Salud recomienda usar ropa ligera, tomar abundantes líquidos, principalmente agua. En tanto que las personas con enfermedades crónicas deben seguir tomando los regularmente medicamentos, como lo hacen y limpiar superficies con paños  húmedos.

Además, los especialistas del Ministerio de Salud también recomiendan no usar mascarillas porque pueden desencadenar problemas secundarios y además promueven prácticas  que pueden generar costos y desperdicios.

La nube de polvo del Sahara es un fenómeno que afecta las islas del Caribe cada año, una o dos veces, regularmente para los meses de calor, formando una atmósfera cálida y seca, producida por las tormentas de arena en el desierto africano, que elevan polvo a una altura de hasta 6,000 metros llegando a cubrir el aire fresco en el océano Atlántico.